VISITE EL BLOG DE REFLEXIONES BÍBLICAS DE EVANGELIZACIÓN Y EDIFICACIÓN ESPIRITUAL: http://reflexionesevangelismo.blogspot.com

RADIO BBN INTERNACIONAL - Red de Radiodifusión Bíblica (USA)

21/9/11

Jugador de rugby escocés no jugará el Mundial por asistir al culto dominical

Miércoles 21 de Septiembre del 2011

Jugador Euan Murray.

















WELLINGTON, Nueva Zelanda (EFE) El pilar escocés Euan Murray no jugará el domingo el partido contra Argentina, dentro del Grupo B del Mundial de rugby, un duelo capital para que uno de los equipos pase a cuartos de final, debido a sus creencias religiosas.


"Es correcto. Euan no juega los domingos debido a su fe religiosa", afirmó el portavoz de la federación escocesa, Graham Law, el martes a la AFP. A finales del 2009, el forward escocés de 31 años anunció que no jugaría partidos de rugby los domingos debido a su fe cristiana.

"Es básicamente todo o nada, siguiendo a Jesús. No creo en medias tintas en el Cristianismo. Creo que la Biblia es la palabra de Dios. ¿Quién soy yo para ignorar algo de ella", dijo el 21 de diciembre del 2009 cuando anunció que no jugaría más los domingos.

"Jesús dijo: si me amas, cumple mis mandamientos, y hay diez mandamientos, no nueve", dijo en aquella ocasión. El pilar escocés se refugió en la religión mientras se recuperaba de una lesión en el 2005 y desde entonces su fe ha crecido.

El entrenador de scrums de la selección escocesa, Massimo Cuttita, señaló estos días en la prensa de su país que la baja de Murray no afectará al rendimiento del equipo. "Tenemos tres pilares del mismo nivel, cada uno tan bueno como el otro. Todos lo han hecho bien y han estado trabajando duro por el equipo. Estoy contento con todos ellos", dijo el sábado el italiano en el diario escocés Daily Record.

Prueba de las palabras de Cuttita es que el técnico escocés, Andy Robinson, utilizó como pilares a Geoff Cross y Allan Jacobsen en la victoria en el primer partido contra Rumania (34-24), mientras que en el triunfo contra Georgia (15-6) puso a Murray en lugar de Cross. El hecho de no querer jugar los domingos hizo que dejara este año el Northampton Saints y se marchase al Newcastle Falcons, que tiene menos partidos ese día.

"Cuando firmó el contrato con nosotros fue antes de que una cadena de televisión se metiera en el rugby y había menos partidos los domingos", explicó en marzo el técnico de los Saints de Northamptom, Jim Mallinder. "Pero el número de domingos ha crecido en el rugby moderno. Es la vida y Euan tomó su decisión", añadió Mallinder.

Murray no quiso echar mucha leña al fuego en el asunto de su cambio de club debido a no querer jugar los domingos. "Prefiero no extenderme mucho en el tema. Lo único que puedo decir es que personalmente es frustrante tener partidos los domingos", dijo tras cambiar de club. El hecho de no jugar los domingos no le ha impedido ser 40 veces internacional con Escocia.

Eric Liddell.

ERIC LIDDELL: OTRO DEPORTISTA ESCOCÉS QUE HONRÓ AL SEÑOR

En 1902, en Tientsin, China, los misioneros escoceses James y Mary Liddell tuvieron un hijo y le llamaron Eric. Cuando el niño tenía cuatro años, el padre leyó en el periódico cómo el escocés Wyndham Halswelle había obtenido un segundo lugar en la carrera de cuatrocientos metros en los jugos olímpicos, el primer escocés en ganar una medalla olímpica en una pista. Cuando el padre trató de explicarle a Eric y a su hermano mayor, el niño le preguntó si eso significaba que ningún escocés había llegado antes de primero, él respondió que sí.

Los padres de Eric le llevaron junto con su hermano mayor, a una escuela de internos para hijos de misioneros en Inglaterra, y luego regresaron a China. En el colegio, ambos jóvenes se distinguieron en rugby, cricket y carreras de pista. Eric estableció un récord de diez segundos coma dos, en cien metros planos.

Atendió la Universidad de Edimburgo, donde continuó distinguiéndose en las carreras. Rápidamente se destacó como el velocista más rápido de Escocia y se convirtió en un héroe nacional.

En la universidad, su hermano mayor estaba activo con otros estudiantes cristianos celebrando reuniones evangelísticas a través de Escocia. Cuando Eric fue invitado a hablar en una de esas reuniones en 1923, aceptó. La siguiente mañana todos los periódicos en Escocia publicaron la noticia que Eric Liddell había predicado en un servicio evangélico. La experiencia conmovió el alma de joven. Le dio el deseo de compartir el Evangelio con cualquiera que lo escuchara. En los dos años siguientes le habló a miles a través de las Islas Británicas, hombres y mujeres que llegaban a conocer al famoso atleta, pero quienes regresaban después de escuchar su mensaje de salvación. Sin embargo, los periódicos cuestionaban su compromiso para correr ya que estaba pasando mucho tiempo predicando.

Los olímpicos iban a celebrarse en París en 1924, y las esperanzas de Inglaterra estaban puestas en el joven como el campeón nacional velocista. Su mejor evento era los cien metros planos, pero cuando se publicó el programa para las carreras olímpicas, la primera eliminatoria para los cien metros era en un domingo. Eric tenía la convicción de que nunca debía correr en domingo y se rehusó a hacerlo. El Comité Olímpico de Inglaterra trató de cambiar la fecha, pero fue en vano.

Como resultado, fue registrado en las carreras de doscientos y cuatrocientos metros, eventos en los cuales no tenía el dominio que poseía en los cien metros. La prensa británica lo atacó sin misericordia, un periódico dijo: “Es un traidor a los deportes de Escocia, ¡a todo lo que Wyndham Halswalle representaba!”.

Pero Eric Liddell, que había trabajado en su preparación a lo largo de todo el año, tenía convicciones muy fuertes, las que sostenía por sobre sus posibilidades de fama o éxito deportivo. Increpado por la prensa y algunos miembros de la Asociación Olímpica de su país, sobre la necesidad de descansar y realizar un entrenamiento adecuado, Liddell se sostuvo en su posición. Para Eric el domingo era el día que estaba consagrado al Señor.

El domingo de la prueba de los cien metros en París, Eric predicó en Scot Kirk, la Iglesia Escocesa Presbiteriana en París. En estas pruebas, Harold Abrahams fue uno de los velocistas ingleses que clasificó para las finales el día siguiente.

Harold Abrahams ganó la carrera de cien metros, el primer corredor británico en ganar una medalla de oro en los olímpicos. Eric vio que esto era sólo una parte del plan de Dios.

Eric Liddell, con el número 451, corriendo los 400 metros planos.

El miércoles Eric terminó como segundo en los doscientos metros planos, el primer escocés en ganar una medalla en los doscientos metros. Pero todavía había otra competencia más en qué participar. Esperó con expectativas pero tranquilo por la final de los 400 metros. Nadie esperaba que ganara, no un predicador que prefería predicar un domingo antes que entrenar.

Clasificó el jueves para los cuatrocientos metros, pero estaba muy lejos de ser uno de los favoritos. Las finales se llevaron a cabo el viernes 11 de julio de 1924. Cuando se preparaba para ir al estadio, el masajista del equipo le pasó un pequeño pedazo de papel doblado. Decía: “Ese que me honra a mí, yo lo honraré”, citando 1 de Samuel 2:30.

En la línea de largada, sacudiendo las manos, como el resto de los competidores, se alistaba para la carrera de su vida. Con su estilo particular, meneando su cabeza y su cuerpo esperó el disparo de largada y salió. Terminó la carrera cinco metros por delante de su rival más próximo. Había conseguido la medalla dorada y batido un nuevo récord mundial de 47,6". Fue el primer escocés en ganar esta medalla olímpica en la pista.

El año siguiente, regresó a China como misionero, y durante la segunda guerra mundial murió en un campo japonés de prisioneros de guerra. "Carros de fuego" ("Chariots of Fire"), la película filmada en su honor sobre su carrera atlética, ganó el trofeo de la Academia como el mejor filme en 1981.

Reflexión

Eric Liddell defendió sus convicciones, a pesar de que toda Inglaterra se le opuso. ¿Alguna vez le ha tocado oponerse públicamente debido a sus convicciones? Cuando lo hace por la causa de Dios, nunca estará solo.

“Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé” (Josué 1:5).

VIDEO:

Vea un estracto de la película "Carros de Fuego", donde Eric Liddell corre los 400 metros planos, logrando ganar la medalla de oro y establecer un nuevo record mundial en esta disciplina, durante las Olimpiadas de París en 1924.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios deben ser de acuerdo al tema de la noticia o artículo. Comentarios fuera del tema o agraviantes no serán publicadas. Escribir todo en mayúsculas se considera como gritar y además, dificulta la lectura.

31 de Octubre: «Día de la Reforma Evangélica o Protestante» - Rumbo al 500 Aniversario (1517- 2017)

Tratados Evangelísticos Chick